Las semanas de descarga no son semanas débiles. Son estratégicas. Cada 4-8 semanas, reduce el volumen o la intensidad en un 40-60%. Tu sistema nervioso y tejidos conectivos necesitan este descanso. Vuelves más fuerte, no más débil. Muchos atletas omiten las descargas y se estancan. Los que las usan siguen progresando durante años.