Una vez que los ejercicios con peso corporal se vuelven fáciles, un chaleco con peso te permite seguir progresando. Añade carga sin cambiar la mecánica del movimiento. Comienza con un peso ligero (5-10% del peso corporal) y aumenta gradualmente. Úsalo para dominadas, fondos, flexiones y sentadillas. Es una herramienta versátil para atletas avanzados.